Rozar el cielo en Múnich

Cada partido, especialmente en la competición por excelencia del fútbol como es la Champions, tiene una magia y un aroma especial. Los partidos en casa se esperan y viven con intensidad, pero cuando te desplazas a cientos de kilómetros de casa para vivir un encuentro de alto voltaje sabes que volverás sin ser la misma persona. Y eso gusta. Y mucho.

Exactamente eso me pasó en mayo de 2016 cuando embarqué rumbo a Múnich para presenciar el Bayern-Atlético de Madrid de semifinales de Champions League. No recuerdo una experiencia deportiva/laboral en la que haya pasado más nervios. Ni en las finales. Y sé lo que digo. Las ocasiones falladas del Bayern y las paradas de Oblak tienen la culpa.

Solo los casi 2000 desplazados sabrán lo que se vivió dentro del Allianz Arena; ellos conocen cómo es la sensación de experimentar el éxtasis en su cuerpo cuando el árbitro pitó el final del partido: el Atlético de Madrid directo a la final de Milán. Lo que ocurrió después ya es conocido, pero oye, nadie nos quitará haber disfrutado en primera persona de una experiencia única e irrepetible en Múnich.

Hasta ese día, el Allianz Arena era el campo que más me había impresionado con diferencia; sus perfectas instalaciones en el interior del estadio, así como su increíble cubierta con cambios de color incluidos dejaban con la boca a cualquiera que pisara por primera vez este estadio.

Todos los amantes del fútbol saben que hay partidos que se quedan grabados en tu memoria desde el minuto uno hasta que el árbitro decide que no hay nada más que hacer sobre el terreno de juego. Y este, sin duda alguna, es uno de ellos.

 

CURIOSIDADES DEL ALLIANZ ARENA

  • Es el estadio más grande de Alemania
  • Está cubierto por la membrana más grande del mundo y se ilumina de diferentes colores
  • En 2018 cambiaron parte de los asientos y los antiguos fueron vendidos a los socios
  • 10.000 de los 70.000 asientos son convertibles en localidades de pie
  • Lo más curioso del Allianz Arena es que en cada partido se beben más de 40.000 cervezas