Morata y las segundas oportunidades

En el fútbol, como en la vida, el silencio dice más que las palabras. Si no que se lo digan a los jugadores especialistas en entrar en un absurdo bucle de cantar al equipo rival en cualquier celebración. Sea del equipo que sea y vista la camiseta que vista. Nunca sabes qué te puede deparar el futuro y, por todos es sabido que ganarte el cariño de una afición, cuesta. Y si es la afición del Atlético de Madrid, el doble.

¿Os suena esto que digo? Seguro que os viene a la cabeza más de un caso. Pero en esta ocasión me centraré en uno: en Álvaro Morata. Las faltas de respeto que ha tenido hacia el Atlético y su afición durante su etapa como jugador del Real Madrid han sido repetidas. Algo que no se puede justificar ni tapar. Están ahí. A unos les cuesta más olvidar este suceso, otros nunca lo harán y algunos ya han perdonado. Y, ¿tú en qué grupo te encuentras?

Desde el día que fue anunciado como nuevo jugador del Atlético de Madrid, primero en calidad de cedido, tuvo claro cuál era su objetivo: ganarse a la afición y hacerse un hueco importante en el equipo, pero poco a poco. Si echamos la vista atrás hasta el 29 de enero de 2019, día de su presentación, encontramos la frase que resume su comportamiento durante todo este tiempo: «Hoy no tengo que explicar mi sentimiento. Si estoy aquí es porque quiero estar aquí. Di mi palabra que en cuento se pudiera hacer iba a venir aquí. Tengo que hablar en el campo, no con palabras». Dicho y hecho.

Simeone siempre ha dicho que para él, Morata es un jugador importante. Ha tenido minutos, ha marcado, ha peleado, ha fallado y no ha hablado. Su rol en el vestuario ha estado marcado por la amistad que le une a jugadores importantes como es el caso de Koke. Quien le ha enseñado qué es el Atleti, más allá del simple nombre que da lugar a un club de fútbol. Y él lo va entendiendo. Se ve.

No ha escuchado un cántico a su favor desde su llegada, pues aún parte de la afición está molesta por su anterior comportamiento. Pero, más allá de eso, que fue una realidad en su momento, en la actualidad también lo es que desde que se enfundó la rojiblanca, el respeto hacia el Atleti y todo lo que le rodea ha formado parte de su día a día. Hay quien dice que «segundas partes nunca fueron buenas», pero no se puede comprobar si no hay una nueva oportunidad. Y, todo hay que decirlo, Álvaro Morata se la está ganando.