El Camp Nou impresiona. Y mucho…

El Camp Nou es uno de los campos que más esperas que te sorprenda la primera vez que lo visitas, por las dimensiones que tiene y porque es un emblema dentro de los estadios de la liga española. Y así es. Tanto si lo ves vacío como lleno; a menos que lo hagas en un encuentro que te provoque tanta tensión en el cuerpo que tenga como consecuencia que en lo que menos te fijes sea en la infraestructura.

Eso exactamente fue lo que me ocurrió a mí. He tenido la posibilidad de visitar ese campo en numerosas ocasiones, pero el destino quiso que, uno de los estadios que más ganas tenía de conocer, lo pisara un día que iba a recordar toda mi vida: el día que el Atleti fue campeón de Liga en el Camp Nou.

Hay a personas que un Barcelona-Atlético de Madrid hace que se les venga a la cabeza a las negociaciones entre Griezmann y el club azulgrana, noticias de intentos de fichajes previas a un partido de alta tensión o les invite a contar qué jugadores se pueden ir la próxima temporada, entre otras cosas.

A mí, por el contrario, es inevitable que este partido me recuerde el día que- como dicen en una película de adolescentes- «de repente algo se acciona, y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar y han cambiado». Aunque, si somos realistas,  más que una película de adolescentes enamorados fue un bestseller de superhéroes donde los débiles se impusieron a los eternos favoritos, como hiciera David contra Goliat.

En el Camp Nou se produjo un hito que quedará escrito por siempre en la historia de una liga dominada por un duopolio que, más de 20 guerreros con el líder Diego Pablo Simeone al mando, se encargaron de romper llegando al poder para quedarse.

Recordar esto es mucho más bonito que otras tantas cosas que os quieran contar y que ni siquiera aún han ocurrido. Esto sí. Y es digno de que se os venga a la cabeza cada vez que Barcelona y Atlético de Madrid se vean las caras en la liga.

Y sí, el campo es espectacular e impresiona. Mucho más todavía cuando celebras ser campeón de Liga en sus gradas.