Ernst Happel: el comienzo de una era

Viena es una ciudad que desprende magia en cada uno de sus monumentos, edificios y parque, y hace poco tuve el placer de perderme por sus calles. Y, como no podía ser de otra forma, me dejé llevar por todos sus rincones hasta culminar en lo que es una parada obligatoria cada vez que pongo el pie en una nueva ciudad: visitar su campo de fútbol; visitar el Ernst Happel de Viena.

Si os tengo que recomendar cómo ir al Erns Happel no dudaré en deciros que os montéis en una de las miles de bicicletas que encontraréis por la ciudad y atraveséis la Pradera de los Jesuitas (Jesuitenwiese). Os aseguro no os dejará indiferentes y descubriréis un poco más la cultura austriaca; es muy común salir en familia a pasar el día al aire libre.

Al llegar hasta la explanada donde está situado el estadio, la verdad es que tuve una sensación de decepción al contemplar su aspecto exterior, pero, a medida que iba rodeando el campo, le iba viendo más interesante. Tampoco bonito. Porque, para mi gusto, no lo es.

Siendo un día en el que no había partido no tenía ninguna esperanza de poder entrar hasta que según avanzaba alrededor del campo con mi bici, observé una de las puertas exteriores abierta. Y no lo pensé dos veces: me colé. Poder estar en la portería en la que Fernando Torres anotó el gol de un país en esa Eurocopa de 2008 era toda una experiencia imposible de desperdiciar.

 

El Ernst Happel de Viena es el mayor estadio de Austria, y alberga muchos menos espectadores que algunos estadios de la liga española: Nou Camp, Estadio Metropolitano, Santiago Bernabéu…

Su fachada está bañada en cemento. Y, pequeñas ventanas, -que deduzco son de oficinas que se encuentran en el interior- completan la estética del campo por fuera. Nada atractivo. Pero, eso sí, al entrar en el interior tu percepción cambia totalmente; gradas coloridas divididas en tres niveles, poca verticalidad, amplitud y un fuerte olor a campo histórico hacen que quedes con la boca abierta.

Imposible de calcular la cantidad de paseos que di por sus gradas. Subía, bajaba, me sentaba en una butaca, me volvía a levantar… Y así sucesivamente. Visualicé el gol de Fernando Torres en la Eurocopa 2008 mil y una vez.

 

CURIOSIDADES DEL ERNST HAPPEL
  • Durante una época cercana a la II Guerra Mundial fue una cárcel de judíos
  • Fue sede de los mítines políticos del partido nazionalsocialista
  • Es el mayor estadio de Austria con capacidad para 53.000 espectadores
  • España ganó una Europa en 2008 con gol de Fernando Torres
  • En este estadio solo juega la selección austriaca. Y se disputan el derbi entre el Rapid y FK Austria de Viena y los partidos en competición europea de ambos clubes